Ya me puedo morir tranquilo. Nos costó una tarde de estrés, una cola para bajar a la pista porque en principio no cabíamos allí y casi una intoxicación en el Bar Vigoroso, con ese nombre… Pero los vi.

Con Rock ‘n Roll Star comenzaron 90 minutos de orgasmo musical, seguidos por Lyla y The Shock of the lighting. Alternaron temas de su último disco, menos conocidos por la mayoría del público, que abarrotó el Olímpic de Badalona, con temazos, como rezaba alguna pancarta, de la índole del Morning Glory, Cigarettes and alcohol o The Masterplan. Faltaron muchas piezas míticas de su repertorio como Some Might Say, Stand by me o Don’t go away pero con un abanico de himnos como el de los Gallagher o hacen una gira de grandes éxitos o es imposible.

Para acabar un fin de fiesta espectacular: Outta of time, Wonderwall, Supersonic, Don’t look back in anger y Champagne Supernova, más su guiño de siempre a los Beatles con el I am the walrus. Los Oasis han vuelto, y lo han hecho para demostrarle al mundo lo grandes que son: Liam chulo, provocador, pero con su voz de siempre recuperada para la causa; Noel demostrando que es el alma del grupo, que es el más grande, y que es uno de los mejores músicos compositores de todos los tiempos.

Por si como dijo en TV3 Noel, al más puro estilo Stones, "puede que sea su última gira" nosotros ya estuvimos, caso de que no suceda semejante catástrofe volveremos a gozar de una noche así, porque los Gallagher en directo son la leche. Para muestra un momento que no olvidaré en mi vida, el Don’t look back in anger (agradecer a jazmancat el vídeo), una de esas voces, uno de esos mecheros y una de esas almas emocionadas y entregadas de la pista era yo. God Save Oasis!

Buenas Noches y Buena Suerte.